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  • > Ahsoka

    Log #0008 — Adaptación

    Origen: memoria viva

    Hace 6 años llegaba a mi vida esta pequeña bolita de pelos.

    En teoría vino para ayudarme a sobrevivir a la pandemia.
    En la práctica… me enseñó a amar a los gatos.

    Tuvimos nuestro tiempo de adaptación.

    Yo nunca había tenido una mascota.
    Ella… bueno, nunca había tenido un humano.

    Así que nos fuimos conociendo de a poco.

    Me acompañó en momentos difíciles.
    Siempre supo cuándo subirse arriba mío
    como si entendiera exactamente lo que pasaba.

    Y aunque tengo las marcas de su amor
    en las manos y en los brazos…

    también tengo muy claro que estuvo ahí
    cuando más la necesitaba.

    Hoy, la que fue siempre hija única,
    la princesa de la casa…

    se encontró compartiendo su reino.

    Dos hermanos mayores.
    A veces gritos.
    A veces distancia.

    Y otras… silencio.

    Durmiendo uno al lado del otro
    como si siempre hubiera sido así.

    ESTADO: PERSISTENTE

  • > Incertidumbre III

    > Lunes

    Debug #0005 — Lunes
    Estado: en ejecución

    Otro lunes.

    Arranca otra semana y, por ahora, sigo teniendo trabajo.

    La incertidumbre sigue ahí. No es algo que aparezca de golpe, es más bien una sombra constante. Está en cada día que me siento a trabajar, en cada mail que llega, en cada reunión que podría ser “esa”.

    Durante mucho tiempo fue incertidumbre.

    Ahora ya no tanto.

    Porque en algún punto lo acepté.

    No sé cuándo va a pasar, pero dejé de preguntarme si va a pasar.

    Y eso cambia todo.


    Empecé a planificar.

    Qué hacer cuando llegue ese momento.
    Cómo moverme.
    Qué necesito tener resuelto antes de que pase.

    Y también cómo transitar este tiempo mientras tanto.

    Porque, por ahora, sigo acá.


    No sé si esto es sano o no, pero se me cruzó una idea:

    es medio como cuando alguien empieza a soltar una relación antes de que termine.

    Va procesando el final mientras todavía está adentro.

    Para que cuando llegue el corte, el golpe sea menor.


    No es exactamente lo mismo.

    Porque acá no hay fecha.
    No hay cierre.
    No hay conversación.

    Solo la sensación de que en algún momento va a pasar.


    Así que estoy en ese punto raro donde:

    sigo trabajando
    sigo cumpliendo
    sigo en la rutina

    pero mentalmente ya empecé a salir.


    No sé si es resignación o adaptación.

    Supongo que es aceptar las cartas que tocaron.

    Y jugar lo mejor posible mientras la partida sigue en curso.


    ESTADO: EN ALERTA

  • > Familia II

    Debug #0008 — desbalance

    Mi familia siempre tuvo una relación rara con la plata.

    Mi viejo siempre quiso demostrar cariño dando cosas. Y no lo digo como algo negativo. Funcionó. Nunca nos faltó nada. Siempre hubo comida, siempre hubo un techo. Con eso alcanzaba.

    El problema es que eso no escala.

    Crecimos, cada uno hizo su vida, pero la lógica quedó. Y ahora se ve más clara.

    Mi hermana depende de lo que gana mes a mes. Psicoanalista. Si no hay pacientes, no hay ingreso. Hace semanas viene perdiendo pacientes y ya no llega al alquiler. Hace tiempo que le estoy dando 100.000 por mes porque venía mal. Ahora ya no alcanza.

    Mi hermano también vive mes a mes. Barbero. Pero con una diferencia grande: hace más de diez años vive en un departamento de mi viejo sin pagar alquiler. Nunca me jodió. Tenía a mi sobrina, era lógico priorizar eso.

    Pero mi sobrina ya creció. Terminó el secundario. Está laburando. Y la estructura sigue igual.

    Y después está mi viejo.

    Está viviendo en el departamento de mi novia. Alquiler bajísimo, condiciones que hoy no existen. Pero no cuida el lugar. No paga todos los servicios. El departamento se está llenando de cucarachas.

    Entonces la cuenta es simple:

    Estoy pagando parte de los gastos de mi viejo.
    Estoy ayudando a sostener a mi hermana.
    Y estoy tratando de no romper mi propia economía en el medio.

    No es que alguien lo pida explícitamente. Es peor. Es implícito. Está asumido.

    Nos juntamos los tres.

    Hablamos como adultos. O lo más cerca posible.

    Salieron dos cosas:

    Prestarle a mi hermana 200.000 para que no se caiga ahora.

    Y una idea más incómoda: mover todo.

    Que mi hermano se mude al departamento de mi novia y pague alquiler.
    Que mi viejo se mude al departamento donde vive mi hermano y deje de pagar alquiler.

    Reordenar.

    Que cada uno empiece a hacerse cargo de algo.

    No está decidido.

    Nos volvemos a juntar el 31 de mayo.

    Ahí vamos a ver si esto fue una solución o si seguimos estirando un sistema que ya no da para más.

    ESTADO: KEEP GOING

  • > Visitante

    Recovered #004 — intrusión

    Escribo esto después de haber dormido un par de horas, porque me pasó una de las cosas más bizarras de mi vida. Lo suficiente como para sacarme las ganas de dormir por completo.

    Pasadas las 2 de la mañana salí del cuarto donde tengo la PC. Había estado viendo algunas series. Todo normal.

    Cuando salgo noto algo raro: las luces del parque estaban apagadas. No apagadas… cortadas.

    No le di demasiada importancia.

    Fui al cuarto donde duermo, a oscuras. Entré, cerré la puerta, prendí el velador y mientras me descalzaba fui caminando hacia el ventilador.

    Ahí lo escuché.

    Un ruido en la puerta.
    Algo intentando trepar.

    Me giro.

    Una rata.


    Reacción inmediata: salto a la cama.

    Instinto puro.
    Herencia genética de miles de años resumida en un movimiento completamente inútil pero necesario.

    Vuelvo a mirar.

    No hay nada.


    Desde mi posición segura (arriba de la cama), hago lo que cualquier humano moderno haría:

    googlear.

    “Cómo ahuyentar una rata”.

    Las soluciones propuestas claramente no contemplan estar descalzo, en pijama, sobre una cama, a las 2 de la mañana.

    Aun así, intento.

    Empiezo a reproducir sonidos que supuestamente ahuyentan roedores.

    No pasa nada.

    Subo el volumen.
    Paso el audio a la tele.

    Sigue sin pasar nada.

    Conclusión preliminar:

    • la rata es sorda
    • o internet miente

    Eventualmente, logro calzarme las zapatillas haciendo movimientos que no podrían explicarse sin referencias al Cirque du Soleil.

    Plan mental:
    👉 la rata está en el baño

    Salgo del cuarto.
    Busco herramientas.

    Vuelvo armado con:

    • una escoba
    • una pala

    (arsenal estándar anti-roedor)


    Abro el baño.

    Nada.

    Reviso debajo de la cama.

    Nada.

    Reviso toda la habitación.

    Nada.


    Dato importante:
    dejé abierto el ventanal al balcón con la esperanza de que el visitante se retire por voluntad propia.

    No tengo confirmación de que eso haya ocurrido.


    Cierro todo.

    Intento dormir.

    No funciona.

    Porque el problema no es la rata.

    El problema es no saber dónde está.


    Resultado:

    abandono la habitación
    me refugio en el cuarto de la PC
    intento dormir sentado en la silla


    Estado actual:
    Intrusión no resuelta
    Ubicación del objetivo: desconocida
    Confianza en el entorno: comprometida

    ESTADO: EN ALERTA

  • > 7mo Mar

    /overflow — Fe Crítica

    En 1995, casi sin buscarlo, apareció un manual de TOON.

    No fue un evento importante en ese momento.
    No hubo contexto, ni plan.

    Pero fue suficiente.

    Desde ahí empezaron las mesas.
    Tardes, noches… historias improvisadas que duraban más que cualquier regla.

    En algún momento incluso hubo un club de rol.

    Quedó en otra época.

    Entre todos los sistemas que pasaron, hay uno que nunca se fue del todo:

    7mo Mar.

    No solo por cómo se juega, sino por lo que genera.
    Aventura constante. Decisiones rápidas. Consecuencias grandes.

    Lo suficiente como para escribir una historia entera basada en una campaña:
    El Regreso de la Legión.

    Con el tiempo, el sistema cambió.

    Primera edición: estructura.
    Roll and keep.
    Orden dentro del caos.

    Segunda edición: narrativa.
    Más libertad.
    Más carga para quien dirige.

    En teoría más accesible.
    En la práctica… no siempre.

    Pero igual estuve ahí.

    200 dólares en Kickstarter.
    Meses de espera.
    Una caja frenada en aduana.

    Explicar que era un libro de rol no fue sencillo.
    No entra bien en ningún formulario.

    Pero llegó.

    Y ahora vuelve a pasar.

    Más de 300 dólares.
    Otra campaña.
    Otra espera.

    Sin garantías.

    Solo la idea de que en algún momento del año que viene, eso va a estar en una mesa.
    Que alguien va a abrir esa caja.
    Que los dados van a volver a rodar.

    No es una compra.

    Es insistir.

    En seguir jugando.
    En seguir imaginando.
    En que todavía hay tiempo para otra historia más.

  • > Olvido

    Recovered #0004 — persistencia

    Creo que uno de los mayores miedos que tiene la gente es al olvido.

    Más que a la soledad.
    Más que a la muerte.

    La soledad, si se elige, puede traer paz.
    La muerte es inevitable. Sabemos que va a pasar desde que nacemos y cuando llega no hay mucho que procesar.

    Pero el olvido es distinto.

    El olvido se siente.

    Es esa angustia de saber que alguien que fue parte de tu vida decidió que ya no lo seas más en la suya. O peor, que simplemente dejaste de existir para esa persona.

    Podés aceptar que los caminos se separen. Eso pasa.
    Pero siempre queda la esperanza de que, en algún lugar, alguien todavía te recuerde.

    Que no desapareciste del todo.

    Por eso duele.

    Porque el olvido no se elige.
    Y tampoco se entiende.

    No sabés en qué momento pasó.
    No sabés qué hiciste.
    No sabés si fue algo concreto o si simplemente dejaste de importar.

    Y eso es lo más pesado de todo.

    No el final, sino no entenderlo.


    Desde este lugar raro, medio suspendido entre lo que fue y lo que ya no va a ser,
    entre recuerdos que se desvanecen y cosas que nunca llegaron a pasar,

    me despido.

    Brindando, igual, por un mañana mejor.

    ESTADO: PERSISTENTE

  • > Familia

    Log #0007 — Prioridad Heredada

    Origen: input externo (ruido de fondo)

    Últimamente estoy consumiendo muchos relatos de fondo.
    Historias de gente que expone su vida y pide juicio público.

    Casi siempre hay un patrón.

    Cuando aparece el conflicto con alguien cercano, nunca falta la misma respuesta:

    «La familia es lo primero.»
    «Tenés que ayudar igual.»
    «Es tu obligación.»

    Como si fuera una regla del sistema.
    Una constante que no se puede modificar.

    Pero… ¿quién definió eso?

    Ayudar no debería ser un mandato.
    Debería ser una elección.

    Porque cuando se vuelve obligación, deja de ser ayuda y pasa a ser carga.

    Y la carga, tarde o temprano, genera algo.

    Resentimiento.

    Lo complicado aparece cuando ese resentimiento ya existe.

    Cuando la persona que te pide algo es alguien con quien tenés historia.
    No una neutra. No una desconocida.
    Alguien que, en algún momento, dejó marca.

    Entonces el sistema entra en conflicto.

    Ayudar implica ir en contra de lo que sentís.
    No ayudar implica romper con esa norma invisible de “lo correcto”.

    Y en el medio… estás vos.

    ¿Vale la pena seguir sosteniendo ese resentimiento?
    ¿O es simplemente un registro viejo que nunca se limpió?

    Pero tampoco es tan simple como “ser mejor persona”.

    Porque ser mejor persona no debería significar ignorar lo que te hicieron.
    Ni actuar como si nada hubiera pasado.

    Tal vez la clave no está en elegir entre ayudar o no ayudar.

    Sino en entender desde dónde lo hacés.

    Si ayudás por culpa, no es ayuda.
    Si ayudás por presión, no es ayuda.
    Si ayudás para cumplir una regla… tampoco.

    Pero si en algún momento podés hacerlo sin que te pese, sin que te rompa por dentro…
    entonces sí.

    Ahí deja de ser una obligación heredada.

    Y pasa a ser una decisión propia.

    Mientras tanto, el sistema sigue procesando.

    Sin una respuesta definitiva.

    ESTADO: EN EVALUACION

  • > Te diría

    Recovered #0002 — Lo que diría

    Origen: OLD SYSTEM
    Fecha: 20200111

    Si pudiera hablar una vez más con ella le diría…

    Que se libere de la idea de que el fracaso es algo malo.
    Se aprende con cada error.

    Que los sueños no son una fotografía estática.
    Cambian… porque nosotros cambiamos cada día.

    Que la vida sin pasión es una condena perpetua a la rutina.

    Que el miedo nunca debe ser una razón.
    Solo un obstáculo a vencer.

    Que quien te quiere… te lo demuestra todos los días.

    Que te tienen que elegir
    porque sos la mejor opción,
    no la última.

    Que nadie tiene que esforzarse para quererte.

    Que el amor no puede ser cobarde.

    Si pudiera hablar una vez más con ella le diría…

    …adiós.

    ESTADO: ARCHIVO SENSIBLE

  • > Incertidumbre II

    Debug #0002 — Incertidumbre II

    Origen: sistema activo

    Llegó el primer lunes de abril.

    Y con él, el pensamiento de siempre:

    ¿Será este el último fin de semana en el que tengo trabajo?
    ¿Será el próximo jueves cuando me llamen para decirme que es parte de una reestructuración…
    y que no es nada personal?

    Los japoneses escriben la palabra crisis combinando “peligro” y “oportunidad”.

    La teoría es linda.
    El problema es vivirla.

    Porque cuando no sabés cuándo va a pasar…
    el peligro no te impulsa.

    Te paraliza.

    El desconocimiento te saca el control.
    Y sin control, no podés planificar.

    Y para alguien como yo… eso es lo peor.

    Si me dijeran que me quedan 7 días, armaría un Excel.
    Organizaría cada hora.
    Intentaría optimizar hasta el último minuto.

    Pero esto no es así.

    No hay fecha.
    No hay aviso.
    No hay forma de prepararse.

    Entonces la única opción es no pensar.

    Porque si pienso… aparece la angustia.

    Y soltar…
    soltar es algo que ahora mismo
    me está costando.

    ESTADO: NO RESUELTO

  • > Nostalgia

    Log #0005 — Nostalgia

    Origen: proceso interno

    El Nano dice:
    “no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”.

    Y es cierto.

    Es como despertarse de un sueño donde eras feliz…
    y que esa felicidad se evapore con la alarma del teléfono,
    dejándote un vacío de algo que nunca existió.

    ¿Alguna vez fantasearon una vida?

    La vida ideal.
    El trabajo ideal.
    La persona ideal.

    Y lo quisieron tanto…
    que una parte de ustedes empezó a extrañar algo que nunca tuvo.

    Algo que solo existió en su cabeza.

    A veces se siente tan real que cuesta no pensar que, en algún lado, en otra vida, eso sí pasó.
    Y que en esos sueños… lo están recordando.

    Pero hay un problema con eso.

    Si usás los sueños como escape, se vuelven una droga.
    Te alejan de la realidad.
    Te anestesian.

    En cambio, si los usás bien…
    pueden ser otra cosa.

    Combustible.

    No para escapar de lo que es,
    sino para acercarte a lo que querés que sea.

    Porque como ya dije…

    no hay nostalgia peor
    que añorar lo que nunca jamás sucedió.

    ESTADO: PERSISTENTE