Autor: Tincho

  • > Que manera de Sufrir II

    /log #00029 – Modo extra difícil

    ESTADO = taquicardia patriótica

    Bueno, ya estamos bien.

    Entiendo que los partidos hay que jugarlos. Que nadie gana antes de salir a la cancha. Que no hay que subestimar a nadie.

    Pero… ¿tenemos que sufrir tanto?

    ¿Tenemos que regalarle 75 minutos a un equipo?

    ¿Por qué siempre quieren jugar en modo extra difícil?

    Si esto sigue así, el próximo partido lo voy a ver en la guardia. Por cercanía estratégica, más que nada. En caso de que el cuore decida que ya no soporta más emociones.

    Porque parece que acá no alcanza con ganar.

    Hay que ganar con sudor frío, presión alta y una negociación espiritual de último minuto.

    Si no se sufre, no vale.

  • > Incertidumbre VII

    Debug #0015 — Aceptacion

    Estado: en ejecución

    Siguen los cambios.

    Ya no me llaman tanto la atención las personas que despiden, sino las que deciden irse. Las que llegan a un acuerdo. Las que encuentran una oportunidad mejor y eligen bajarse antes de que alguien más lo haga por ellas.

    Un compañero me dijo que estaba cansado de trabajar bajo la guillotina.

    Que la incertidumbre lo estaba matando.

    Que prefería que lo despidieran ahora, si de todas formas iba a pasar, antes que seguir esperando el día en que le tocaran el hombro.

    Y, por un momento, me vi reflejado en él.

    Así me sentía cuando empezaron los despidos.

    Pero creo que ya pasé esa etapa.

    Es como cuando estás tan cansado que, si no te dormís enseguida, de golpe dejás de tener sueño.

    Algo parecido me pasó con el miedo.

    Acepté que me pueden despedir.

    Y, curiosamente, desde ese momento dejé de sufrirlo todos los días.

    Sigo trabajando. Sigo dando lo mejor que puedo. No porque crea que eso me garantice nada, sino porque es la única parte de esta historia que todavía depende de mí.

    Cuando pase, estaré preparado para enfrentarlo.

    Pero sufrir hoy por algo que tal vez pase mañana, sabiendo que igualmente voy a sufrir cuando llegue ese momento…

    …me parece demasiado sufrimiento para una sola historia.

    Todo pasa.

    Todo llega.

  • > Que manera de Sufrir

    /Log #0027 – Cambalache

    ESTADO: euforia controlada

    De chicos nos inculcan la idea de que, si no cuesta, no vale.

    La versión religiosa dice que Dios les da las peores cruces a sus mejores guerreros.

    En el deporte pasa algo parecido. Parece que las victorias solo tienen valor cuando se consiguen sufriendo.

    Y, habiendo nacido en Argentina, sabemos perfectamente de qué estamos hablando.

    Durante el partido de hoy tuve tres micro infartos, dos ACV y hasta una ceguera nerviosa.

    Con un 2 a 2 parecía que estaba todo liquidado.

    Pero no.

    Había que sufrir.

    Porque, al parecer, ganar tranquilos no está en nuestro ADN.

    Por suerte, una vez más, se salió adelante.

    Argentina 3 – Cabo Verde 2.

  • > Incertidumbre VI

    Debug #0014 — Seguimos a la deriva

    Estado: en ejecución 

    Siguen los cambios. La reestructuración de la empresa, como la llaman.

    Y siguen desvinculando gente que nunca imaginé que fueran a despedir. Sobre todo personas que eran las máximas responsables de aplicaciones importantes.

    Según Radio Pasillo, esta vez la decisión no tuvo que ver con lo técnico. Dicen que algún jefe se subió a una WR, no le gustó cómo se comportó y eso terminó inclinando la balanza.

    Me pregunto si alguien le habrá dicho a ese jefe que siempre había sido así.

    Que era buen laburante.

    Que se quejaba, puteaba un poco y discutía cuando hacía falta…

    …pero siempre aparecía para resolver los problemas.

    Se fue el jueves.

    El sábado ya teníamos incidentes porque había tareas que él ejecutaba y nadie sabía que existían, mucho menos cómo hacerlas.

    Horas de WR.

    Decenas de personas reunidas.

    Todo porque echaron a una persona sin asegurarse de que el conocimiento que llevaba encima quedara en la empresa.

    A veces creemos que el activo más importante es la tecnología.

    Pero basta con que se vaya una persona para descubrir que el verdadero activo era todo lo que sabía.

    Y que nadie más sabía.

    Seguimos a la deriva.

  • > Que paso la ultima semana

    /traces #0002 – Se acabaron las vacaciones

    Una semana pasa rápido cuando la estás disfrutando.

    Arrancó el Mundial y vi los dos primeros partidos de Argentina desde la habitación del hotel. Ahora tengo un problema importante: me da miedo romper la cábala para el tercero.

    Me hice masajes seis de los siete días. Alejandra, seguís siendo la mejor.

    Tomé tantos jugos frutales, con y sin alcohol, que una parte de mi cuerpo ya debe estar compuesta por fructosa.

    Disfruté de la pileta climatizada como un chico. Sin pensar en la hora. Sin mirar el celular cada cinco minutos. Simplemente estando ahí.

    Pero si tengo que elegir una sola cosa que me llevo de esta semana, no es ninguna de las anteriores.

    Es haber dormido.

    Dormido de verdad.

    En Buenos Aires, por mis horarios laborales, podría dormir tranquilamente hasta el mediodía casi todos los días. Sin embargo, cuando Mariana se va a trabajar alrededor de las ocho de la mañana, aparece esa mezcla rara de sueño y culpa que termina ganando la culpa. Me cuesta muchísimo quedarme en la cama después de las diez.

    Esta semana fue distinta.

    Creo que solamente un día me levanté antes de las diez de la mañana.

    Y fue maravilloso.

    No porque dormir sea un logro.

    Sino porque, por unos días, mi cabeza dejó de decirme que siempre había algo más importante por hacer.

    Como todo viaje, este también terminó.

    Las valijas ya están hechas, la rutina me está esperando y mañana volverá a sonar el despertador.

    Pero vuelvo distinto.

    Con la cabeza un poco más liviana.

    Con energías renovadas.

    Y con la certeza de que, cada tanto, apagar el mundo durante una semana no es un lujo.

    Es mantenimiento.

    Hasta la próxima, Termas.

    Nos volveremos a ver.

    «Descansar no me hizo perder una semana de mi vida. Me devolvió una que ya estaba empezando a perder.»

    ESTADO: mantenimiento completado

  • > Cerrado por vacaciones

    /traces #0001 – Cuenta regresiva

    En media hora voy a desconectar la computadora.

    Por una semana no va a haber alertas, tickets, reuniones, logs ni horarios.

    En una hora va a llegar el remis que nos lleve a Ezeiza.

    En cuatro horas va a despegar un avión con destino a Tucumán.

    En seis horas voy a volver a sentir ese pequeño golpe que da el tren de aterrizaje cuando toca la pista.

    En ocho horas voy a estar haciendo el check-in en un hotel de Termas de Río Hondo.

    En doce horas voy a estar flotando en una pileta climatizada, dejando que el agua haga lo que mi cabeza no pudo hacer en estos últimos meses: bajar un cambio.

    Durante una semana el reloj va a seguir avanzando.

    Las noticias van a seguir apareciendo.

    Los problemas van a seguir existiendo.

    Y, por primera vez en bastante tiempo, van a poder esperar.

    Porque esta vez me toca a mí.

    Nos vemos en una semana.

    Estado del sistema: Away.
    Respuesta automática: Volvemos en una semana. Mientras tanto, estoy ocupado viviendo un poco.

  • > Incertidumbre V

    Debug #0010 —  Reestructuración
    Estado: en ejecución

    La reestructuración sigue.

    Equipos que desaparecen o se fusionan con otros. Tareas que quedan huérfanas. Procesos donde nadie sabe quién es el responsable porque quien los hacía ya no está, el equipo desapareció o los actuales owners están en otro país.

    El temor al despido sigue ahí, pero ya no es el mismo de hace unos meses.

    Ahora la pregunta es otra.

    ¿Dónde te acomodás? ¿Dónde encajás? ¿Cómo te convertís en alguien indispensable para sentir un poco más de seguridad dentro de la empresa?

    ¿O conviene empezar a mirar para afuera y, si aparece una buena oportunidad, irse para dejar de vivir con esta incertidumbre permanente?

    Esta vez no despidieron a alguien por una reestructuración, o al menos no parece haber sido ese el motivo.

    Se fue una persona clave. La única que realmente conocía una herramienta fundamental para el funcionamiento del área.

    Desde una mirada puramente operativa, la decisión no tiene demasiado sentido. Sin esa persona, la herramienta pierde a quien mejor la entendía.

    Como siempre, el resto lo completa Radio Pasillo.

    El rumor dice que alguien importante de otro país tuvo un cruce con él y que eso terminó definiendo su salida.

    No sé si será cierto.

    Lo que sí sé es que, si nadie toma ese conocimiento, tarde o temprano vamos a tener problemas con esa herramienta.

    Y cuando pase, probablemente ya sea demasiado tarde para preguntarse si la decisión había valido la pena.

  • > Always

    Log #0024 — Abuela

    Origen: memoria

    Hoy cumplirías 110 años.

    Hace ya una decena que dejaste este plano…
    pero en realidad nunca te fuiste.

    Muchas veces trato de hacer las cosas como vos las harías.
    Aunque me cueste.

    Nunca fui bueno con eso de dar la otra mejilla.
    O de perdonar.

    Pero todavía trato de ser mejor persona…
    porque sé que es lo que vos hubieras querido.

    Donde sea que estés,
    gracias por todo lo que me diste.

    Perdón por todo lo que ya sabés.

    Te quiero.

    ESTADO: NUCLEO ACTIVO

  • > Incertidumbre IV

    Debug #0008 — Lunes otra vez
    Estado: en ejecución

    Llegó mayo y, con él, algo más de estabilidad. O, al menos, algo parecido.

    Hace ya un tiempo que no despiden a nadie conocido, o al menos no tengo conocimiento de que sigan despidiendo.

    En radio pasillo el rumor ahora es otro: que llegó el turno de otros sectores o que todavía tienen que reorganizarse con la gente que quedó.

    Muchos equipos perdieron personas importantes y eso se nota. Seguimos perdiendo velocidad para resolver temas. Hay procedimientos que volver a aceitar, procesos que redefinir y tiempos de respuesta que alguna vez fueron cotidianos y hoy parecen lejanos.

    Decidí que no tiene sentido escribir sobre la incertidumbre todos los lunes por la mañana, cuando termina mi semana laboral.

    La incertidumbre sigue ahí, pero ya no merece una entrada semanal.

    A partir de ahora será un registro mensual.

    Salvo que tenga novedades.

  • > Consejo o Confort

    /Debug #0013 — Familia
    Estado: en ejecución

    Creo que uno de los mayores problemas entre las personas no es la falta de cariño.

    Es la falta de comunicación.

    O, mejor dicho, la costumbre de asumir que el otro entiende lo que esperamos sin necesidad de decirlo.

    Esperamos que el otro adivine cuándo necesitamos un consejo y cuándo solo necesitamos que nos escuche.

    Esperamos que interprete un silencio, una cara larga o un «no pasa nada» como si existiera un manual de instrucciones compartido.

    Y casi nunca funciona.

    Yo tengo un problema adicional.

    La mayor parte del tiempo soy una persona bastante lógica. Cuando alguien me trae un problema, mi cabeza empieza a buscar soluciones casi automáticamente.

    No es una decisión consciente.

    Es simplemente la forma en la que aprendí a enfrentar las cosas.

    Quizás sea una forma de mantener cierta distancia de las emociones. De ponerles estructura. De creer que, si un problema tiene solución, entonces deja de dar tanto miedo.

    El inconveniente es que no todo el mundo busca una solución cuando habla.

    Hay personas que solo necesitan que alguien las acompañe un rato en ese lugar incómodo.

    Que valide lo que sienten.

    Que escuche.

    Y ahí es donde muchas veces termino fallando.

    No porque no me importe.

    Al contrario.

    Justamente porque me importa, mi reacción natural es intentar arreglar aquello que hace sufrir a la otra persona.

    Pero ayudar y acompañar no siempre significan lo mismo.

    Últimamente me pasa bastante con mi hermana.

    Ella carga con muchas cosas. Más de las que podría resumir en una entrada como esta.

    Y a veces siento que espera algo de mí que, sencillamente, no sé darle.

    No porque no quiera.

    Sino porque probablemente hablo otro idioma emocional.

    Ella quizás necesita presencia.

    Yo ofrezco herramientas.

    Ella busca comprensión.

    Yo empiezo a diseñar un plan.

    Ninguno de los dos está necesariamente equivocado.

    Simplemente estamos intentando encontrarnos desde lugares distintos.

    Supongo que crecer también consiste en aprender que no todas las personas necesitan lo mismo de nosotros.

    Y que querer ayudar no siempre significa saber cómo hacerlo.

    Quizás la próxima vez, antes de empezar a buscar una solución, alcance con hacer una pregunta.

    «¿Querés que pensemos cómo resolverlo o simplemente necesitabas que alguien te escuchara?»

    Puede parecer una diferencia pequeña.

    Pero sospecho que muchas conversaciones cambiarían por completo si empezáramos por ahí.

    ESTADO: En Alerta